FANDOM


Cal'Alean
Cal.jpg
(C) Ark

Hogar:

Ristvana

Raza:

Elfo

Clase:

Paladin

Era:

Tierras Encantadas

Cal'Alean Gael-ka...

Su nombre significa "Caballero de Fe, del Noble linaje del Pegaso y el Dragon"...

El reino de Ristvana, hogar de elfos, humanos, duarfos y otras razas que viven en armonía bajo el reinado del Rey Arwald. Es aquí donde Cal’ Alean Gael-Ka, conocido como Cal, nació. Su Padre, un Elfo de nombre Arthan Alean Gael-ka, era el Capitán de la afamada Guardia Real de Caballeros De Ristvana, y su madre, una elfa de nombre Deneb, hechicera de gran poder, quien murió al dar a luz.

Cal, desde niño, fue criado por su padre y fue instruido en la orden de caballería, sus ideales y sus responsabilidades. Pasaba mucho de su tiempo libre en las cortes, junto a la nobleza de Ristvana, para así aprender “como luchar y ganar en debates políticos” según le comentaba su padre. Él le decía que había batallas que se ganaban sin necesidad de desenvainar a espada, y que hasta guerras enteras podrían evitarse si las primeras victorias se realizaban en las cortes con diplomacia. Es ese ambiente, conoció a una pequeña niña, hija de Arwald, con la que pasaba gran parte de su tiempo libre, Mytiara. Aunque ellos eran aun pequeños, tenían una buena amistad. Compartían las historias que Arwald contaba sobre sus múltiples aventuras.

Así pasaban los años, y un día, cuando se dirigía a la sala de estudio como todos los días, donde se reunía con Mytiara, noto que había una gran conmoción en el palacio. El rey y su hija, se habían marchado por la noche, sin aviso, sin decir una palabra. De un día a otro, la vida que conocía iba a cambiar…

Las búsquedas empezaron, ordenadas por la ahora reina de Ristvana, la hermana de Arwald, Airin. Se realizaron por toda la zona, sin éxito. Arthan, quien mantenía lazos estrechos con la ahora reina, hizo un juramento sobre su honor, de que no descansaría hasta encontrarlos al Rey y a su hija. Pasaron años, y frustrada, la reina se veía cada vez más frágil y anciana, y Arthan mas frustrado de que no podría cumplir con su palabra a tiempo para que la reina se reuniera con su familia. El día que la reina murió, Arthan, junto con sus mejores hombres, se armo, y fueron en su búsqueda. Cal, quería ir, pero su padre no lo permitió. Al poco tiempo de que se marchara, Cal los siguió.

Cuando por fin dio con ellos, algo había pasado. Todos los caballeros estaban tendidos, sin vida, en la planicie, sus armaduras abolladas, en ocasiones despedazadas por algún tipo de animal salvaje, y sus rostros desfigurados. Su padre, estaba recostado sobre una piedra, su último aliento lo abandonaba. “Cal, debes prometerme que vas a restaurar el trono, la princesa, ella debe volver a reinar, o todo se perderá, no importa el costo, no importa lo que debas hacer…. Cal, escucha la voz de tu interior, te guiara, te dará poder…” Y la luz de sus ojos se apago. Pudo ser efecto de su imaginación, pero en ese momento, vio como una pequeña criatura, completamente negra, como lo veía desde un árbol, probablemente la imaginación, pensó Cal….

Dolido por la pérdida de todo lo que conocía, Cal hizo lo que su padre le dijo, escucho la voz de su interior, en realidad, no era una, sino varias voces que en coro, como una sombría armonía del destino, le decían “ve con la bruja que está en las ruinas al norte, ella es una criatura vil, manipuladora, pero solo ella posee la clave para encontrar a la princesa”…

Y así fue, Cal buscaba en las noches luego de completar sus deberes como el ahora Capitán de la Guardia Real, las ruinas de las cuales las voces hablaban, sin éxito. Una noche, aquella sombra que pensó ver el día de la muerte de su padre, misteriosamente apareció de la nada y lo guio, hasta que encontró una pequeña entrada en una montaña, la cual lo llevo a unas ruinas que estaban dentro de la misma. Habiendo entrado a las ruinas, escucho una risa tan macabra que le llego hasta lo más profundo de su espina dorsal. Dándose vuelta, vio una mujer tan horrorosa que se estaba acercando rápidamente hacia donde él estaba. “Eres tú la bruja? Habla aberración, no estoy para juegos”! La criatura lo ignoro, se abalanzo contra él y una feroz batalla comenzó. Aunque no tenía armas, Cal sabia que esa criatura, con un solo roce de sus arrugadas manos, podría incapacitarlo, o peor. Después de varios minutos de combate. Era una difícil batalla, pero cuando la criatura se distrajo con algo, Cal tomo la iniciativa y logro herir de gravedad en la cara a la aberración. Lo que Cal no supo, fue que la sombra estaba distrayendo a la criatura… Esta, viéndose derrotada le ofreció un trato… “Hijo de Arthan, te dejare que veas cómo puedes encontrar a la princesa, si me perdonas la vida, me iré de aquí para nunca más volver” Cal, viendo su oportunidad, le perdono la vida a la bruja de la cueva, la cual lo llevo a un cuarto que se encontraba en los más profundo de la misma, donde había una fosa con agua cristalina. Al acercarse, Cal pudo ver a la princesa, como se veía ella ahora, y el entorno en el cual se encontraba. El logro mantener esa imagen, una ciudad en los bosques, y logro distinguir los pobladores de una ciudad elfica, en un gran árbol.… Estaba decidido, el tendría que viajar allá, pero como? Una cosa era aventurarse de noche a buscar pistas en áreas cercanas y la otra era realizar un viaje tan largo y peligroso, no podría continuar con sus responsabilidades de Capitán de la Guardia Real. A menos que….

Pasaron meses, Cal no dejaba de de buscar más información sobre la princesa, mas ahora que tenía una guía. Si quería que el consejo le diera la luz verde, tenía que probar que existía una princesa, y que ella vivía. Busco y busco por todas las bibliotecas que él conocía, Y cuando encontraba algo, se acercaba cada vez más a que el concejo lo aprobara.

El día llego, y él se presento ante el consejo. Después de una larga explicación de su parte, el Consejo simplemente le dijo que esa búsqueda era innecesaria ya que el rey había muerto y no tenía descendencia. Cal, eufóricamente pidió permiso para continuar su búsqueda, pero por recomendación de uno de los guardias reales, la cual fue hecha a espaldas de Cal, el consejo le dijo que no era tarea del capitán de la guardia real buscar fantasma. Cal contesto que entonces ya no sería más el el capitán de la guardia, y que solo necesitaba permiso para ausentarse de su deber como caballero real de Ristvana, para así emprender la búsqueda. Al consejo no le importo la verdad, le dieron permiso, sin embargo, el sintió que fue más para no tener a un curioso buscando los descendientes reales de Arwald en Ristvana. Y así, sin su rango de Capitán, sin su padre o seres queridos que lo acompañaran, viendo como su ciudad se convertía en nido de serpientes que utilizaban las leyes para beneficio propio promulgando el “bien común”, el corazón de Cal se fue endureciendo. El vio como Paladines honorables se imposibilitaban en cumplir sus objetivos y hacer el bien por leyes explotadoras, como “maleantes” eran aprehendidos. Incluso vio como clérigos y gente del “bien” se aprovechaba de la gente y de las leyes, las cuales cada vez tenían menos a la gente y su bienestar como objetivo.

Cal vio como oficiales corruptos se aprovechaban de las leyes y se creían intocables, y así dejo Ristvana, con dolor en su alma. Viajo y viajo, viendo como el mal crecía el mal a su alrededor, por lo cual se prometió acabar el, implacablemente. Nunca rompería su código de Paladín, es lo que él y lo tiene muy claro, sin embargo, ha visto muchas veces que los Paladines habituales no se ensucian las manos para acabar con el mal, y este muchas veces los evade. Esto no le pasaría a él, Cal tiene muy claro que a veces el fin justifica los medios, así como Arwald debió tener una razón para irse, así como su padre tuvo una razón para salir a buscar a Arwald sin permiso, así como a veces las leyes que dicen proteger se usan para oprimir, eso no se debe dejar pasar. Nunca más el mal quedaría impune por tecnicismos o cobardía de quienes dicen combatirlo. Siempre y cuando sea para un bien mayor... Por eso, no tolera las criaturas en su esencia maligna, como los muertos vivientes y los demonios, y está convencido que deben ser destruidos sin ningún tipo de compasión, y por cualquier método disponible.

En sus viajes, atravesó varias partes de Onira, y finalmente lo llevaron al bosque donde él había visto a la princesa hace tanto tiempo en las visiones del agua de la cueva, y el sabía que su viaje por fin daría frutos…. Justo donde él había observado a la princesa hace ya meses atrás, se encontraba un viajero, con varios artefactos extraños, frascos, el los llamaba, y con ropas un poco excéntricas. Un alquimista se hacía llamar, y su nombre era Ian. “Cal, te estaba esperando….”

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar